¿HAY FESTIVAL?
Imagina que cruzas medio pais para asistir a una conferencia del director del Departamento de Economía de una de las escuelas de economía, sociología y ciencias políticas (todo junto) más prestigiosas del continente (¿y del mundo?): la London School of Economics. Imagina que el tiempo es escaso (apenas 1 hora, descontando de ella 15-20 minutos para preguntas del público (ojalá sustituyesemos la palabra público por 'participantes'... Democracy (en todos los sentidos, en más ámbitos) Now!). Imagina (créete) que será muy dificil que vuelvas a tener la oportunidad de interpelar a una persona como ésta, con una visión (en principio) tan privilegiada de lo que está pasando y, con toda seguridad, mucha más información de la que tú nunca podrás ni soñar. Imagina también que entre el público hay varias personas preocupadas por el futuro (o el presente) de sus inversiones y/o ahorros.
Parece lógico (y se podría comprender) que 'aprovechen' esta oportunidad para preguntarle sobre 'en qué deben (no) invertir' o 'cuando (dejar de) hacerlo' pero, ¿acaso no es un error (garrafal)desaprovechar ocasiones como esta para hacer preguntas de tan corto alcance (sólo privado y personal), que tampoco nos ayudan a (re)pensar el porqué de las cosas... Curiosamente de entre el público aquellos que por sus preguntas podrían pasar por inversores mostraron interés precisamente por eso mientras que otros que por su aspecto no lo parecían se centraron en temas tales como el impacto sobre las clases sociales más vulnerables, los países más pobres, los principios éticos y morales en el sector económico-productivo, el sistema económico mundial y sus valores, etc etc etc.
PD-1: Detrás mio, 3 periodistas (jóvenes) sentados: dos españoles y un inglés (de The Guardian): Dios, qué profesión más bonita; y que coñazo de tíos.
PD-2: Tras la charla-conferencia, confirmamos una vez más que tu futuro depende 50-50 o, mejor dicho, en partes equiparables, de tu capacidad (cómo eres) y de tus circunstancias (dónde naciste).
PD-3: El co-conferenciante, un típico catedrático español de la corriente mayoritaria (menos mal que existen las minorías): lleno (a revosar) de verborrea académica y vacío de ilusión (llamémosle 'brillo en los ojos') a la hora de explicar nada.
PD-4: Por supuesto, la conferencia no contestó la pregunta que le daba título y pie: ¿Está el sistema económico mundial fuera de control?
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